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  • Gastón Saint-Hubert

¿Por qué te vas a parecer a Emma en 2040?

Cada vez tenemos mayor acceso a médicos, doctores y educación sobre la salud. Sin embargo, año tras año en muchos países desarrollados las personas son menos saludables.

Veamos el caso en países europeos:

¿Por qué está ocurriendo esto?


El principal culpable es el espacio de trabajo. A pesar de que las personas se cuidan cada vez más en ciertos aspectos, dejan al azar e ignoran lo más básico: el movimiento físico. Para tener una vida saludable es importante sacar el foco de lo específico, como la rutina de entrenamiento perfecta, o la combinación perfecta de macronutrientes, para adoptar una visión más global de nuestra vida.


En la oficina moderna, cada vez es más difícil luchar contra el sedentarismo. ¿Por qué? Por la naturaleza de nuestras tareas. Hoy en día es imposible escapar del uso de la computadora para trabajar, ya que los avances digitales han facilitado y optimizado el tiempo en los diferentes procesos.


¿Cuál es la consecuencia?


La falta de movimiento. Para trabajar con nuestros dispositivos es “necesario” estar sentado en frente a una pantalla. Así el tiempo sedentario es cada vez mayor, y sufrimos los típicos problemas del oficinista: dolores del cuerpo, postura incorrecta, problemas musculoesqueléticos y debilitamiento de nuestras extremidades. Si a esto le sumamos la falta de luz y el uso constante de aires acondicionados, tenemos la receta para el desastre; no solo nuestro cuerpo funciona peor, sino que la visión se ve afectada con migraña y nuestras defensas atacadas por virus contagiosos.


Para mostrar las consecuencias de este estilo de vida sedentario, la empresa Fellowes diseñó junto a expertos de la salud una representación en tamaño real sobre cómo nos podemos llegar a ver de acá a veinte años.


El resultado es el siguiente:

  • Una joroba en la espalda por sentarnos largas horas con la espalda doblada permanentemente

  • Varices en las piernas, causadas por un pobre flujo sanguíneo al estar mucho tiempo en la misma posición.

  • Una panza redonda por la falta de actividad física.

  • Ojos rojos y secos por mirar largas horas a la pantalla.

  • Muñecas hinchadas por los movimientos repetitivos del mouse y teclado.

  • Piel pálida por la exposición a luz artificial.

  • Eccema causadas por el estrés.

  • Brazos y piernas colorados por el calor de la computadora.

  • Pelos en la nariz y oreja y senos hinchados por la baja calidad del aire.



Aquí te mostramos las causas principales por las cuales el trabajo moderno nos está convirtiendo poco a poco en Emma.


Conveniencia tecnológica



En una oficina de 1990, los empleados se veían obligados a trasladarse de acá para allá para archivar documentos o hablar con sus colegas. Pero las computadoras de ahora vuelven de la oficina activa algo del pasado. Todas estas cosas pueden realizarse con solo mover los dedos, y en un tiempo ni siquiera será necesario, si consideramos la evolución de los asistentes con reconocimiento de voz como Alexa.


Stephen Bowden, experto en ergonomía, dice que “La tecnología moderna nos ha robado los movimientos básicos como pararnos. Ni siquiera es necesario ponernos de pie para contestar el teléfono.”


De esta forma perdemos la motricidad básica y la fuerza en nuestras partes del cuerpo fundamentales como piernas y tronco. Si no se activan nuestros músculos, el cuerpo comienza a caer sobre otras partes que no están encargadas de soportar nuestro peso, como las articulaciones y huesos. Si esto ocurre a lo largo del tiempo, la tendinitis no tardará en llegar y la osteoporosis estará a la vuelta de la esquina.


Comodidad



Los empleados de Gran Bretaña no se mueven de sus puestos de trabajo. El porcentaje de personas que pasan al menos 20 horas en frente a una computadora pasó de 12% a 23% de 1994 a 2010. Pero el mayor aumento se vio en los gerentes, pasando de 18% a 46%.


Un estilo de vida sedentario puede parece conveniente para los oficinistas, pero si esto se vuelve el estilo predefinido, pueden llegar problemas de salud devastadores. Es más, la inactividad prolongada es una de las causas de tener empleados poco saludables. Tres millones de personas mueren anualmente por ser sedentarios y es la cuarta causa de muerte en el mundo.


Una clara consecuencia de la falta de actividad es el aumento de peso y los problemas que esto conlleva. Al estar mucho tiempo sentado, la actividad de la lipoproteína lipasa disminuye, y nuestro estado de “quemar calorías” se apaga. Es así que viene el aumento de peso y “colesterol malo” independientemente de tener una dieta baja en calorías.


Lo que es peor, es que si bien la media hora de gimnasio recomendada día por medio puede mitigar pero nunca contrarrestar estos efectos negativos, sin importar la intensidad que le pongas a la sesión.


En palabras de Stephen Bowden: “El cuerpo necesita movimientos de baja intensidad frecuentes a lo largo del día”.


Esto ayudará a prevenir problemas de obesidad, diabetes, colesterol y cardiovasculares.


Postura incorrecta



Si mantener una posición durante mucho tiempo es malo de por sí, imagínate lo malo que es mantener una pobre posición durante mucho tiempo. El cuello y los hombros pueden encorvarse y quedar rígidos, la columna pierde flexibilidad a medida que soporta mayor presión y la pelvis gira incorrectamente.


No nos debe extrañar, entonces, que el dolor de espalda se haya convertido en un problema a nivel global. El dolor lumbar es considerado ser la principal causa de discapacidad en el mundo, según médicos expertos.


Uno de los lugares que más lo está padeciendo es Europa:


El sedentarismo excesivo en la oficina ha generado un cambio en las tendencias de salud en la última década. Tradicionalmente, la fabricación era considerado el sector más peligroso para las lesiones musculoesqueléticas, pero gracias al cambio regulatorio, ha visto una disminución de miles de casos de incidentes anualmente.


Por el contrario, el sector que se ha dejado estar es el de servicios: en los mismos 10 años, los "casos de incidentes" relacionados con la salud han aumentado en dos mil casos.


¿Qué podés hacer al respecto? Moverte más. Simplemente con cortar el tiempo sentado cada 25 minutos podés reactivar el flujo sanguíneo y activar los músculos para fortalecer tu postura y evitar dolores del cuerpo.

Movimientos Repetitivos



Si bien moverte poco es dañino, hacerlo en exceso puede ser igual de malo, si es repetitivo. Una cantidad excesiva de mecanografía (tipear en el teclado) podría agravar el síndrome del túnel carpiano, causando daño permanente en los nervios y desgaste muscular. Mantener el mouse en la misma posición durante todo el día puede provocar lesiones por esfuerzo repetitivo (LER). La tensión en los tendones durante largos períodos, a través del movimiento repetitivo, sumado a una posición incómoda prolongada, largos períodos sentados, pueden conducir a padecer LER de extremidades superiores.


Estos efectos se ven agravados incluso fuera de la oficina, por nuestra tendencia a seguir trabajando con smartphones. Un estudio de 2015 hayó una fuerte relación entre los movimientos repetitivos que hacemos al usar el teléfono con el síndrome túnel carpiano, así como el padecimiento de dolores en el pulgar, en el nervio mediano (dolor en la palma de la mano) y una reducción en la fuerza de la mano.


Para evitar esto es fundamental realizar ejercicios de movilidad de muñecas y dedos de forma intermitente. Cada 15 minutos podés dejar de tipear por unos 20 segundos para estirar un poco las manos y estimular el flujo y la activación nerviosa de los dedos.


Tiempo de pantalla



Estar mirando una pantalla durante horas sin descanso también puede ser un veneno para tu bienestar. Un estudio francés reveló que niveles crecientes de exposición frente a una pantalla están asociados con un mayor riesgo de problemas de atención percibidos por la persona y mayores niveles de hiperactividad.


Es la razón por la cual el 30-50% de los oficinistas alemanes sufren de jaqueca y fatiga visual. También es la razón por la cual muchos británicos hoy en día sufren mermas en la memoria de trabajo, la velocidad de procesamiento, niveles de atención, habilidades lingüísticas y función ejecutiva. Todo esto no causa otra cosa más que pérdida de productividad, y le puede estar ocurriendo a tus empleados sin que te des cuenta.


Demasiado tiempo frente a la pantalla puede causar el síndrome de visión informático (SVI). Los síntomas más comunes del CVI se evidencian en la fatiga visual, irritación, sequedad, visión borrosa, jaqueca y dolores de cuello y hombros. Todo esto combinado con una mala iluminación y postura incorrecta forman la receta perfecta para el desastre. El SVI afecta entre el 64% y 90% de los oficinistas a nivel mundial.


Pero esto no termina acá; además de evidenciarse en el exterior en nuestros ojos y la postura, el uso continuo de la computadora también se manifiesta en el interior, en la salud mental. Un estudio mostró que cuanto más tiempo los trabajadores usan la computadora a diario, mayores son sus niveles de depresión y trastorno de ansiedad.


Una buena estrategia para evitar el SVI es adoptar la regla 20-20-20, que dice lo siguiente:

Cada 20 minutos quitá la vista de la pantalla durante 20 segundos y observá un objeto a 20 metros de distancia.


Palabra Final


Luego de este post creo haberte convencido sobre los peligros que conllevan tener un estilo de trabajo sedentario, los cuales van mucho más allá de verse físicamente atractivo.

La salud física y mental de los empleados continuará deteriorándose si no se establecen barreras y pautas de trabajo saludable; a través de la capacitación, con la provisión de mobiliario ergonómico, estableciendo descansos intermitentes períodos y ofreciendo el "derecho a desconectar":


“El trabajo informático está teniendo un gran impacto en la salud mental. Hiperconectividad, "infobesidad" (sobrecarga de información), el sentido de urgencia permanente, tener que manejar constantemente una multitud de cosas, la mezcla entre el trabajo y la vida personal; todo esto crea impactos negativos como el “burnout” ".

Stephen Bowden, Chartered Institute of Ergonomics and Human Factors.


Pero no todo está perdido. Simplemente hay que reasignar los hábitos laborales y rediseñar las estaciones de trabajo. Las empresas deben buscar una forma de traer mayor actividad física a la oficina con reuniones activas o escritorios Standing Desk con cintas o bicicletas incorporadas y ofrecer espacios con acceso a luz natural.


La clave está en lograr la combinación perfecta entre el trabajo de oficina y la actividad física.


Como sea que lo hagan, los empleados deben concientizarse y hacer cambios radicales, de lo contrario se van a parecer a su colega Emma, y los problemas que pensamos que dejamos en la Revolución Industrial volverán a surgir o incluso empeorar.


Y tú, ¿Qué vas a hacer para evitar ser como Emma?

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